La creciente demanda de servicios de banda ancha móvil está poniendo presión a las redes inalámbricas heredadas. Los operadores se enfrentan a una creciente presión para suministrar la rica calidad de experiencia (QoE) que esperan sus clientes y socios. Para satisfacer estas expectativas y seguir siendo competitivos, necesitan arquitecturas de red rentables y sostenibles que puedan suministrar a demanda más capacidad y conectividad.
QoE: La nueva moneda en la cadena de valor móvil
Cuando la atención de las comunicaciones inalámbricas móviles pasa de voz a datos, los usuarios dan una mayor importancia al QoE. Los usuarios actuales esperan redes inalámbricas rápidas, cobertura total y conectividad ininterrumpida. No hay sitio para retrasos, desconexiones o congestión en horas punta en su idea de la banda ancha móvil.
Los usuarios valoran claramente el QoE, pero los proveedores de aplicaciones y contenidos (ACPs) dependen de él. Si los ACPs ofrecen emisiones de TV, aplicaciones interactivas o servicios de videoconferencia, el QoE juega un papel central en su éxito. Tienen un interés directo en asegurar que los usuarios disfruten de la mejor experiencia posible. Por esto, los ACPs se basan en operadores móviles y en sus redes..
Para subir en la cadena de valor móvil y atraer asociaciones con ACPs, los operadores tienen que dar QoE. Los operadores pueden controlar el QoE, por ejemplo, gestionando velocidades y facilitando a los usuarios conmutar entre redes 2G/3G/LTE y hotspots WiFi. Pero necesitan controlarlo más eficientemente para probar su valor como socios y proveedores y para posicionarse como el canal ideal para suministrar contenido y aplicaciones de valor añadido.
El reto de QoE y capacidad
Las redes macro heredadas se crearon para soportar servicios de voz, una tarea que realizan extremadamente bien. Pero la demanda de servicios de datos de banda ancha móvil añade nuevos y más complejos retos a las redes inalámbricas. Los operadores que acondicionen las redes de voz a datos se enfrentan a una multitud de retos nuevos.
Por ejemplo, los operadores no siempre disponen de espectro para servicios de banda ancha móvil. Esto hace difícil satisfacer la demanda de datos. El creciente uso inalámbrico en interiores también presenta problemas. Las torres de macro de exteriores no siempre pueden suministrar velocidad, cobertura y capacidad suficientes a usuarios de hogares y oficinas.
En la actualidad, los operadores están intentando constantemente sacar más capacidad fuera de las redes heredadas. Una estrategia común es la división de celdas – añadiendo celdas, torres y sitios. Esto puede ser complejo y caro, y las normas por zonas pueden incluso hacerlo imposible en algunas áreas. Los operadores que no evolucionen sus redes – o no las evolucionen lo bastante rápido – pueden ser olvidados por clientes y competidores que adopten equipo de próxima generación.
Crear redes inalámbricas para un futuro impredecible
Los operadores móviles quieren redes inalámbricas que puedan ayudarles a superar los retos de hoy y de mañana, que incluyen:
- Añadir capacidad donde la quieren y necesitan los usuarios
- Asegurar que se cumple el QoE del cliente
- Crear una base rentable para enfrentarse a la futura demanda
- Suministrar soluciones eco-sostenibles
Está creciendo rápidamente la penetración de smartphones y el tráfico de datos móviles. Según Vision Mobile, en el tercer trimestre de 2011 la penetración de pedidos de smartphones superó globalmente el 29%[1]. La gente aún usa sus teléfonos en su mayoría para voz – en base al tiempo. Sin embargo, consumen más datos con aplicaciones que incluyen streaming de vídeo, música, navegación por web y redes sociales en sus casas, oficinas y en la comunidad. Se conectan a hotspots en zonas de gran tráfico como estadios, plazas públicas y hoteles. Los operadores tienen que proporcionar más capacidad en más sitios para asegurar que el QoE sigue al usuario esté donde esté.
Aunque nadie puede decir con certeza que necesidades de capacidad tendrá en cinco años, tenemos modelos razonablemente buenos para los próximos seis meses a un año. Sin embargo, si un nuevo tipo de dispositivo como el iPhone o iPad de Apple llega al mercado podría ocasionar un gran trastorno. Lo que ya sabemos es que nuevos dispositivos inalámbricos – smartphones, tabletas, consolas de juego, dispositivos en coches – alimentarán la demanda al soportar aplicaciones más inteligentes y contenido más rico. Las redes inalámbricas necesitarán ser bastante flexibles para tratar cualquier demanda que traiga el futuro. Y necesitaran hacerlo manteniendo bajos los costes.
No se trata sólo de suministrar más capacidad y experiencias más ricas. Los operadores necesitan considerar también el entorno. La próxima generación de arquitecturas de redes inalámbricas debe tener una menor huella de carbono. Esto quiere decir consumir menos energía. También significa desplegar elementos que usen menos espacio y que se integren con lo que hay alrededor. Nadie quiere ver más torres y más equipo pesado.
La ventaja de lightRadio™ Network
Alcatel-Lucent ha presentado la lightRadio Network para facilitar a los operadores el suministro en sus retos actuales y futuros. Aumenta sin problemas la capacidad y la lleva a más sitios, ayudando a los operadores para satisfacer a los usuarios y generar nuevos ingresos. Reduce consumo de energía y volumen, permitiendo a los operadores promocionar sostenibilidad y crecer los resultados. Y proporciona una base eficaz para soportar la demanda futura, ayudando a los operadores a gestionar capacidad y costes.
Para los usuarios, todo se reduce al QoE. Con la lightRadio Network, los usuarios consiguen mayores rendimientos para soportar las ricas experiencias que desean. En contraste con las tradicionales redes inalámbricas, este soporte es continuo. Sea en interiores, exteriores o en desplazamiento, los usuarios pasan sin fisuras a la mejor red posible. No hay necesidad de parar un vídeo o interrumpir una aplicación para seleccionar un hotspot o introducir una contraseña.
Un análisis más detallado
La lightRadio Network es inherentemente heterogénea al combinar una amplia gama de tecnologías y diferentes tipos de nodos de acceso. Al mismo tiempo, la arquitectura es homogénea. Sus componentes comparten las mismas plataformas, control y gestión. Estos componentes pueden incluir:
- Celdas pequeñas, que amplían la cobertura en interiores y hotspots. Las celdas pequeñas funcionan eficientemente en residencias y negocios. Funcionan mejor cuando se despliegan cerca de los usuarios, por ejemplo, en postes de la luz o paredes en estaciones de trenes o centros comerciales. En cualquier red, los operadores pueden suministrar hasta diez veces más capacidad al desplegar una relación de uno a diez de celdas pequeñas a macro celdas.[2].
- Arrays de antenas activas de banda ancha (WB-AAA) de lightRadio, conocidas popularmente como cubes, que utilizan avanzados algoritmos de gestión de interferencias para crear zonas de solapamiento de fuerte señal. Conocido como sectorización vertical, aumenta capacidad y cobertura en una zona dada. Estos elementos de energía relativamente baja hacen un uso más eficiente del espectro. Cuando se despliega en un entorno macro, pueden mejorar la capacidad hasta un 70%[3]. Esta capacidad mejorada puede ayudar a los operadores a atraer usuarios y generar más ingresos.
- Hotspots WiFi, que permiten a los operadores ofrecer opciones adicionales de acceso a los usuarios para datos de alto ancho de banda. Esto tiene el beneficio dual de mantener al usuario satisfecho y permitir al operador llevar algo de tráfico fuera del costoso espectro celular. La arquitectura lightRadio usa una red central común para soportar acceso celular y WiFi. Los usuarios pueden pasar sin problemas pasar sin problemas de uno a otro sin tener que introducir una contraseña nueva.
Todos estos componentes soportan compartir y virtualización, lo que ayudará a los operadores a suministrar capacidad y control más flexibles. Por ejemplo, los operadores pueden conectar cubes lightRadio a unidades de banda base (BBUs) externas para servir a hotspots que requieren capacidad masiva, como en estadios deportivos. O, los operadores pueden escalar y compartir capacidad de control para mejorar rentablemente las prestaciones en momentos y sitios específicos. Esto puede ayudar a superar los picos de tráfico que surgen cuando se conectan nuevos dispositivos a la red de datos.
Realizar el cambio
Los operadores no se enfrentan a importantes barreras para cambiar a lightRadio Network. Aunque cada operador tiene un punto de arranque único basado en sus propias necesidades de negocio y entorno operativo, todos ellos tienen una serie de cosas en común. Necesitan redes inalámbricas modulares y flexibles que puedan tratar la demanda de datos y mantener los costes controlados
Esta nueva arquitectura de red ayuda a los operadores a iniciar la transformación con la infraestructura inalámbrica, espectro y redes multi-fabricantes que tienen ahora. Una transformación eficaz incluye:
- Solucionar problemas de capacidad en hotspots e interiores
- Migrar a LTE para uso eficiente del espectro
- Añadir una arquitectura WB-AAA para más capacidad por sitio
- Virtualizar capacidad y control para más flexibilidad
Los operadores pueden controlar costes escalando la capacidad en incrementos gestionables. Estas estrategias y ahorros pueden extenderse a muchas partes de la red, incluyendo enlaces de bakchaul inalámbrico, sitios pequeños y equipo heredado.
Al atenuar problemas de capacidad, escalabilidad y costes, la arquitectura de red de lightRadio ofrece a los operadores la oportunidad de replantear los retos de presente y futuro. Puede ayudarles a cambiar de una postura defensiva – para acomodar la demanda – a una solución positiva centrada en convertir la demanda de banda ancha móvil en nuevos ingresos.
Para entrar en contacto con el autor o pedir más información, envíe un correo electrónico a enrich.editor@alcatel-lucent.com.



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