Déjà vu el crecimiento de datos
Ya hemos estado aquí antes. El tráfico de datos ya supera a la voz en muchas redes móviles. Y se prevé que se multiplicará por mil en una década cuando el wireless se convierta en el principal método de acceso a Internet del mundo. Una enorme marea llegó al tráfico en las redes fijas hace casi quince años. Los datos superaron y después minimizaron a la voz cuando el acceso a Internet y los servicios IP tuvieron un crecimiento exponencial.
Grandes inversiones en fibra en torno al cambio de milenio proporcionaron a los consumidores copiosas cantidades de ancho de banda barato. Desafortunadamente, el exceso de inversiones seguido por bancarrotas y una importante austeridad ha demostrado ser una dolorosa experiencia para muchos proveedores de servicios de red, sus suministradores financiados por las ventas y otros inversores. La pregunta es: ¿Se repetirán estos errores en la bonanza al hacer que tres mil millones de usuarios de texto y voz móviles se conviertan en consumidores de banda ancha en Long Term Evolution (LTE) y en redes 4G?
Economía de banda ancha móvil
Para ayudar a asegurar un crecimiento rentable, los operadores están renovando sus modelos de negocio. Ello incluirá tarificar en base a velocidades, volúmenes de datos, niveles de servicio y servicios avanzados que se pueden combinar con la conectividad pura.
En el boom de las telecomunicaciones fijas de los 90, una agresiva política de precios sobre servicios de conectividad muy estandarizados y la financiación de fabricantes expusieron a muchos operadores y a sus suministradores a importantes pérdidas. Hoy, operadores y fabricantes de tecnología deben ser muy cuidadosos para asegurar que los servicios están más diferenciados y que los gastos se corresponden mejor con sus ingresos.
Algunos actores triunfaron en la revolución del acceso Internet fijo. Entre ellos estaban compañías de telefonía locales históricas, suministradores de equipos DSL líderes, y muchas compañías web incluyendo Amazon.com y Google. Pero también hubo importantes víctimas financieras como algunos proveedores de servicios de comunicaciones internacionales y de backbone nacional, fabricantes de equipo de transmisión por fibra óptica y muchos ISPs. El reto será calcular que estrategias se requerirán para capitalizar la revolución de la banda ancha evitando repetir los errores anteriores.
Antiguos y nuevos retos
El viejo problema del 3G fue que nadie lo usaba mucho. En principio, los precios de datos ilimitados de tarifa plana tenían gran sentido en países desarrollados donde un considerable segmento de usuarios insensibles al precio fueron estimulados a usarlo mientras se les proporcionaba el confort de un gasto mensual fijo. El plan también era simple para los operadores que no necesitaban tarificar o una facturación compleja y sin ninguna escasez de capacidad de red. Todo cambió en los últimos años cuando los usuarios – de smartphones, pendrives USB y tarjetas de datos – comenzaron a usar masivamente las redes 3G.
El relativamente nuevo problema del 3G y el reto que se avecina del 4G es que escalar la demanda debe equilibrarse económicamente con el suministro. Este es un puzzle de muchas caras que debe fijar precios para moderar la demanda y los costes de red asociados. Es el momento de cerrar modelos de precios como one-size-fits-all, all-you-can-eat porque ello:
- Impide extraer mayores gastos de aquellos que están deseando pagar más
- Excluye a usuarios sensibles al precio que desearían pagar un precio más reducido por un uso limitado o menores prestaciones.
- Supedita a los operadores a un uso extremadamente alto y a un gran coste de una parte pequeña de clientes
La Figura 1 ilustra como una tarifa plana única limita los ingresos al restringir oportunidades de precios con aquellos que están deseando pagar más y se limita la captación de aquellos abonados que sólo están deseando pagar menos.

Figura 1: La tarifa plana limita los ingresos y restringe la captación de abonados
El deseo de aumentar los ingresos aunque limitando los costes totales han hecho la tarifa plana con uso ilimitado inviable en el móvil salvo en redes nuevas con exceso de capacidad donde el señuelo de este modelo de precios puede acelerar la adquisición de suscriptores. Sin embargo desafortunadamente, las velocidades en partes de dichas redes pronto se desplomarán debido a la congestión. Los operadores tienen una pesada carga al aumentar la capacidad de banda ancha móvil ya que los costes por espectro, acceso radio, backhaul, y tecnologías de red central son significativamente más altos por gigabyte transportado que en las redes fijas con líneas de acceso de cobre y de fibra.
Además, la gran mayoría de suscriptores móviles de todo el mundo tienen una tarifa pay-as-you-go de prepago para voz y texto. Con muchos de estos usuarios en economías basadas en operaciones en efectivo y sin relaciones de facturación con el operador o solvencia, también serán los que mejor se ajusten y más se adapten a planes basadas en uso y de prepago para datos.
Nuevos modelos de negocios móviles de muchos operadores de todo el mundo incluyen precios de servicios escalonados en base a velocidades de acceso, volúmenes de datos y longitudes de sesión con facturación post y prepago. Los operadores también están buscando enriquecer los servicios con una mejor calidad de servicio (QoS), calidad de experiencia (QoE), facilidades de localización, etc.
Pagar la factura
Llevar acceso Internet e IP de banda ancha a todo el mundo es una tarea muy costosa independientemente de la tecnología usada. Actualizar la banda ancha inalámbrica de 2G a 3G ó 4G es muy apropiado para sitios donde no haya líneas fijas incluyendo algunas regiones remotas en países desarrollados.
Las licencias 3G del milenio en Europa también originaron una conmoción económica en el sector de las telecomunicaciones que no debería repetirse. Gravar a los operadores móviles con costes de espectro altos en subastas tradicionales extrae un capital excesivo del sector y perjudica a las inversiones más caras para llegar a lugares y a aquellos consumidores que tienen menos para gastar.
El legado de las sobre inversiones y los precios excesivamente competitivos de la capacidad de comunicaciones basadas en fibra de largo alcance de hace una década es que algunos activos pudieron ser comprados tras la bancarrota por un pequeño porcentaje del coste original. Junto a las líneas fijas de cobre financiadas por las anteriores décadas de beneficios de los monopolios, esto ha proporcionado acceso Internet de banda ancha asequible a aquellos que viven en los sitios adecuados, ¿pero que pasa con los otros?
La infraestructura de banda ancha móvil es muy costosa, aunque no tanto como llevar fibra hasta comunidades remotas y rurales de cualquier parte. El peligro es que la ampliación de la red móvil se frenaría si el espectro se grava demasiado en la subasta. Licenciar con obligaciones de servicio y cobertura más importantes junto a un espectro menos costoso ampliaría cobertura e inversiones en capacidad mucho más allá.
Salvar la brecha digital
Los usuarios Internet de banda ancha fija existentes que tienen estilos de vida móviles son más obviamente los primeros en adoptar la banda ancha móvil en teléfonos, laptops y otros dispositivos. Sin embargo, sus demandas podrían ser finalmente superadas por los miles de millones que en la actualidad tienen acceso limitado o no a Internet y a aquellos con acceso Internet fijo con conexiones de fibra o cobre que no son económicas. La banda ancha móvil siempre está funcionando y siempre va con usted – una conexión semanal en un café Internet o una visita a una biblioteca está lejos de la experiencia de Internet generalizada proporcionada con dispositivos móviles personales. Para esta gente, la banda ancha móvil se convertirá en el predominante o único medio de acceso a Internet.
Si se compara con wireline, wireless sigue siendo la alternativa más completa para voz y acceso Internet fuera de zonas densamente pobladas y para casi la mitad de la población mundial. Durante los últimos quince años Internet ha llegado a muchos que ya tenían teléfonos de línea fija, primero usando marcación y después mediante DSL sobre líneas de acceso de cobre existentes hasta los novedosos backbone de fibra óptica. Mientras, regiones remotas y naciones en vías de desarrollo lo estaban haciendo con servicios de voz con acceso celular 2G.
Ahora los dispositivos celulares son también más accesibles y más apropiados para estilos de vida móviles y niveles de alfabetización de muchos que pasan parte de su tiempo fuera de su casa u oficina. De cara al futuro, LTE salvará la brecha digital . Las redes wireless migrarán a 3G y 4G incluyendo tecnologías IP de próxima generación y llevará Internet de banda ancha móvil a miles de millones de personas que tienen teléfonos móviles pero no acceso fijo.
Para entrar en contacto con el autor o pedir más información, envíe un correo electrónico a enrich.editor@alcatel-lucent.com.











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